Verde no es lo mismo que turbia
El tono verdoso puede estar asociado al crecimiento de algas; el aspecto blanquecino o lechoso también puede tener relación con partículas en suspensión o problemas de filtración. Mirá si se distingue el fondo, si hay sedimentos y si las paredes se sienten resbaladizas. Una foto tomada de día suele ser más útil que una descripción como ‘está sucia’.
Revisá el funcionamiento del equipo
Contá desde cuándo cambió el agua, cuánto tiempo estuvo sin circular y si la bomba presenta ruidos, pérdidas o bajo caudal. No fuerces un equipo con fallas visibles. El estado del filtro puede cambiar tanto el procedimiento como el tiempo necesario para recuperar el agua.
Qué puede incluir la recuperación
Según el diagnóstico, el trabajo puede combinar retiro de residuos, cepillado, aspirado, mediciones del agua y filtración. En algunos casos hacen falta varias etapas o visitas. Vaciar por completo no siempre es la primera opción: la estructura de la pileta y las condiciones del terreno también importan.
Cuándo volver a usarla
No te guíes sólo por una mejora visual. Antes de entrar al agua, tienen que comprobarse su claridad y sus parámetros con mediciones adecuadas. Si se emplearon productos, seguí las indicaciones del fabricante y del profesional a cargo.
